DOHA.- Las peleas en torno a la ayuda al mundo en desarrollo y el fracaso de los países ricos para marcar objetivos más duros en la lucha contra el cambio climático amenazan con sabotear las conversaciones de la ONU entre 200 países en el último día de la cumbre. Naciones Unidas intenta suavizar las ya modestas expectativas para la cumbre que aspira a extender el Protocolo de Kioto, un plan de la ONU que obliga a 35 naciones desarrolladas a recortar sus emisiones de dióxido de carbono y que expira a final de año.
"Nunca va a haber ambición suficiente", dijo Christiana Figueres, jefa del secretariado de Cambio Climático del organismo, sobre los esfuerzos por evitar más sequías, inundaciones, olas de calor y subidas del nivel del mar. "El hecho es que la respuesta de la política internacional está fundamentalmente rezagada en relación con donde la ciencia dice que estamos. Si miras a la diferencia, siempre va a haber un retraso. Esa es la frustración", explicó. Se espera que las emisiones de gases de efecto invernadero suban un 2,6 % este año, impulsadas principalmente por los países emergentes liderados por China e India que dicen necesitar la quema de combustibles fósiles para poner fin a la pobreza. Estados Unidos, Europa y otras naciones desarrolladas, que se enfrentan a una crisis económica en casa, se han negado a establecer un calendario para multiplicar por 10 sus ayudas y alcanzar los U$S 100.000 millones anuales prometidos para 2020 para ayudar a los países en desarrollo a limitar sus emisiones y lidiar con los efectos del cambio climático. (Reuters)